Después Miyako decide enseñarnos uno de los templos budistas más grandes de Kyoto. Syon-in. Este templo destaca por su color. Un color madera oscuro, de una tonalidad muy intensa. Destaca sobre todo las formas de los techos, las ventanas y el interior. Muy austero pero a la vez imponente. Es difícil de describir con palabras.

Para muestra unas fotos. Ve a (por actualizar) y veras las fotos que hicimos del lugar. Como son unas cuantas mejor que lo veas por ti mismo

Cuando salimos del templo nos dirigimos a la Yasaka pagoda, pasando por un barrio de lo mas “Kawaii”  (bonito) que he visto. Es uno de los barrios antiguos de la ciudad que subiendo una colina se puede llegar a este templo con una pagoda muy alta. También decir que desde este templo se tiene una vista de toda Kyoto muy bonita. Justo detrás de la pagoda está el templo de  Kiyomizu-dera Vale la pena de visitarlo aunque acabas con la espalda y pies hechos papilla de tanto caminar. Aquí hay dos cosas curiosas. Primero cuando bajas del templo encuentras un pequeño sitio de oración donde el agua cae delante de ti y hay unos recoge agua largos que están siendo desinfectados con luz ultravioleta. Coges el agua y la bebes.

 

Seguimos el camino y encontramos el Maruyama park, lamentablemente estaba ya cerrado y no pudimos entrar mas que lo que nos encontrábamos en el camino de salida. Entre ellos un pequeño lago con unos cerezos justo encima y con el agua casi cubierta por completa de pétalos, con lo que parecía que el lago estaba tapado.

 

Y de aquí terminamos el día de hoy, con los pies destrozados y la espalda completamente hecha polvo.